Luna está muy molesta, considera que él no tiene derecho a reclamar nada. Ella le dijo que tomaría un taxi, ahora ella le tiene temor porque se nota que a él le ha afectado esa noticia.
Pero no, el muy maldito, no la dejó que se fuera en otro auto, sino en el suyo. ¿Acaso va a perder la oportunidad de hablar frente a frente con ella acerca de los hijos que tienen en común?
—¿Por qué, mi Luna? ¿Por qué no me buscaste para decirme que estabas embarazada?
Le reclama, dando golpes en el volante.