Keira
Keira
Vuelvo al hotel a las cuatro de la tarde, después de haber pasado todo el día con América conociendo algunos lugares de Hamburgo. Ella fue agradable y amistosa conmigo, me dijo que estaba muy feliz por nosotros y que nos apoyaba al cien por ciento, que Sebastian vivía amargado y siempre era todo gruñón hasta que me conoció. Eso ya lo sabía, ese era el hombre que me mostraba al inicio y he visto su cambio en primera fila. Mi orgullo se infló, me complació saber que causé un cambio e