Keira
Sebastian se pone en pie y camina hasta un buró frente a la cama. Mi pecho sube y baja con fuerza, alentado por la contracción de mis pulmones. ¿Qué está buscando? No lo sé. Lo único que quiero es que vuelva aquí y termine lo que había iniciado. Me apoyo en mis codos y lo miro mientras camina de regreso a la cama, mostrándome su desnudez sin recato… Y no me quejo. Decker es precioso de una forma brutalmente abrumadora. No puedo apartar mis ojos de él, enfocándome sin ninguna vergüenza en