—¡Zayd! —llamo Olivia buscando a Zayden entre los arbustos de una zona del bosque poco densa.
—¡Zayden! —volvió a llamar mientras subía por un camino empinado. Al llegar al final del Sendero, se dio cuenta de que se trataba de un precipicio.
Olivia se detuvo en seco al ver lo que estaba ocurriendo allí. Zayden estaba junto al hombre que ella conocía como Aland. Un cuchillo estaba clavado en el costado del abdomen de Zayden, cuyo rostro lucía extremadamente pálido.
—¿Zayd? —llamó Olivia en medio