—Kristen, por favor, lleva a Sofía a su habitación por un momento —dijo Erik, haciendo un esfuerzo por controlar su voz.
Kristen no dudó en obedecer. Tomó a Sofía de la mano y subió con ella, mientras escuchaba a Erik hablar con la mujer.
—Soy Margaret Jones, de los servicios de protección al menor —dijo la mujer, con un tono profesional que no dejaba lugar a dudas de que estaba acostumbrada a situaciones difíciles—. Hemos recibido una denuncia que indica que la pequeña Sofía no es su hija biol