-Ahora sí puedes acomodarme la corbata- exclamó Daniel, mientras se miraba el outfit en el espejo de su cuarto.
Llevaba puesto un traje negro de solapas ceñido a su cuerpo, un pantalón del mismo color con pinzas y unos zapatos de cuero negro en punta. Su corbata era color rojo sangre, como si fuera una premonición de lo que estaba por hacer en apenas una hora.
Valentina puso los ojos en blanco y se acercó a Daniel, acomodando su corbata de mala gana.
-Solo lo hago porque estas por ganar este