-¿Te falta mucho cariño?- Exclamó Daniel desde el piso de abajo, aguardando a que su esposa bajara para ir a la fiesta.
-Que si me falta mucho, solo me diste una hora…- murmuró con fastidio, mientras le daba los últimos retoques a su peinado de coleta alta.
Se colocó un par de aros de plata colgantes y un collar de plata con una piedra azul, del mismo color que sus ojos.
Emilia bajó las escaleras, viendo que su esposo aguardaba al final con una amplia sonrisa. Extendió su mano para tomar la de