57. El cuarto de la Luna
Cap. 57
El Cuarto de la Luna
Al día siguiente Clara no tenía ganas de levantarse para asearse o insistir en caminar ella misma hasta su vestidor para escoger su ropa, de todas formas, Nila no la dejaría hacer ninguna de esas cosas. Ya la había despedido hacía unos momentos y solo tenía ganas de dormir, se sentía con los huesos pesados y el alma cansada.
Estaba arrebujada bajo las sábanas cuando se escucharon gritos del otro lado de su puerta, se sentía aturdida, no sabía que pasaba, pero tampoc