18. Tus hijos han enamorado a tus padres
Eva se acomodó en los brazos de su esposo, no importaba si no le caía bien a sus suegros. Jeremy la quería y eso era lo único que tenía sentido para ella en ese instante, lo único que era capaz de afectarle o de preocuparle.
La niñera abrió la boca para decir algo, pero al final decidió no hacerlo, solo asintió, los observó a todos con envidia y decidió marcharse de allí comiéndose su molestia por no poder quedarse.
Eva no dijo nada, pero no pasó desapercibida la forma que la niñera se le quedó