— Hace un rato te llamé y no contestaste; ¿Dónde estabas?— preguntó Sylvia.
— Dejé el celular en la sala— dijo Hafid— estaba contestando una llamada en el estudio, no vi tu llamada perdida, cielo.
— ¿Estabas con alguien más? — preguntó ella.
— ¿Con alguien más?— dijo extrañado Hafid.
Sylvia apretó los dientes y pensó:
"Me lo va a negar el condenado"
De repente Hafid cayó en cuenta y dijo:
— ¡Ah, ya sé lo que creo que pasó! — dijo él— ¿Adivina quién vino para acá, hecha un mar de lágrimas?
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