No soy Rachel, querida...
La chica que dijo llamarse Tatiana se quedó unos breves segundos con la expresión en su rostro de sorpresa.
— ¡Vaya chica, no te pareces en nada Rachel!— dijo la chica— ¡Ella si se dejaba envolver, eres muy diferente y afilada de lengua, muchacha!
Sylvia que no era nada tímida, de inmediato dió una respuesta a la chica con la voz falsamente dulce.
— ¡No querida, no soy Rachel, soy Sylvia, diferente y única, discúlpame voy por mi esposo, un placer Tati!— dijo y salió con aire triunfal.
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