Una vez que el abogado se fue Lisandro y yo nos quedamos ahí mirándonos el uno al otro sin saber que decir
— Mandaré a Luisa y emiliana que saque las cosas de tu recámara y la pase la mía, a partir de hoy dormirás conmigo — Dijo tratando de sonar causal pero se escuchaba incómodo
Yo estaba incomoda
— Claro por los niños — Susurre
— Exacto por los niños— Repitió el.
— No te preocupes yo paso mis cosas
No dejé que dijera nada más solo me levanté de aquella silla y salí del estudio para dirigirm