C191: Te ves terrible.
—¿Un... cementerio? —resaltó Kisa, sin poder dar crédito a lo que acababa de oír.
La quietud dentro del auto fue ensordecedora. Kisa mantenía la mirada clavada en el horizonte, en algún punto que no lograba identificar ni comprender, como si sus ojos buscaran algo que su mente no podía encontrar. El tiempo pareció haberse detenido, pero su corazón latía con una fuerza incontrolable, como si quisiera escapar de su pecho. En su interior, una tormenta de emociones la arrastraba sin piedad: la ansi