C174: La madre de mis futuros hijos.
—Kisa… —pronunció Royal—. Yo jamás te haría algo así a propósito —articuló, mientras que ella permaneció callada. Royal la miró de nuevo, con una súplica muda en los ojos—. Por favor… dime que puedes creerme.
Pero Kisa no respondió. No aún.
El auto siguió avanzando en la oscuridad de la noche, y entre ellos, el silencio se convirtió en un abismo difícil de cruzar.
El trayecto de regreso a la mansión se hizo eterno. Royal, con las manos sobre el volante, contenía las palabras que pugnaban por sa