El miedo me invadía, no era capaz de entrar al apartamento y mucho menos huir de allí. No sabía que hacer, me sentía en un camino sin salida con un pequeño en brazos que temblaba y lloraba desconsolado.
Estaba perdida y no sabía si quien me estaba tendiendo la mano, era alguien bueno o malo. Angustiada, dejo caer las primeras lágrimas mientras me esfuerzo porque las piernas me respondan. Pero, solo logro tambalearme, por lo que, alguien con rapidez, me toma en sus brazos antes que caiga al suel