Todos observaron sorprendidos a Retmus, quien, en la mayoría de las ocasiones, no opinaba de más de lo que sucedía en la vida de otros. Al punto que, si necesitaban mencionar a una persona seria que no opinaba de nada, aunque escuchaba de todo, era Retmus y ahora, estaba actuando distinto a como normalmente lo hacían.
— Mientras todos ustedes juzgaban al jefe y creían que esto era su culpa por no estar con la manada, él estaba entrenando a su mujer, porque ella misma le pidió transformarla en l