Connie terminó de practicar al futbol y jugar, ya se sentía cansada. Le dijo a sus padres que ya se quería ir y Gerald asintió con la cabeza para afirmarle que ya era momento de regresar a casa.
— Es suficiente mi vida, ya te ves bastante cansada y jugaste mucho, ya regresemos a casa para que comas algo sabroso — Informó Gerald a su hija Connie.
— Ven mamita, déjame limpiarte las piernas con esta toallita húmeda, las tienes sucias de tierra — Mencionó Samantha cargando a Connie.
La familia regr