Capítulo X. Los lobos y su mana (parte II).
Elizabet.
- “¿Qué haces, Eli?”- sabía que Faith me estaba preguntando mentalmente porque reaccionaba así, pero ni yo lo sabía que me pasaba.
Desde que vi el enorme lobo en que se había convertido Arcel, algo dentro de mí se había apoderado de mi cuerpo, era como si no deseara que nadie se acercara a él, era mío, solo mío. Una parte de mí, en mi interior, quería que nadie lo tocara, y esa parte estaba conectada con el lobo de Arcel, aunque por mucho que quería retenerla no podía.
- “No lo sé a