Lyra no dijo una sola palabra en todo el viaje de regreso, ella guardo silencio, mientras miraba por la ventana recorriendo el paisaje que los rodeaba. La noche se cernia sobre ellos de un modo casi aterrador.
Cualquiera en su sano juicio habría tenido miedo, pero no ella, no Lyra.
Lo que habitaba en su interior, los miedos y pesadillas que se volvían carne conforme sus ojos permanecían abiertos, era mucho mas aterrador que cualquier secreto que el bosque y la noche allí fuera pudieran guarda