Los labios de Aegan se apretaron ligeramente, bloqueando el paso de la lengua de Diana. Todo su cuerpo se puso rígido como la muerte, mientras se alejaba del contacto de ella. Se sintió asqueado por ese beso, increíblemente asqueado, las náuseas lo habían abordado, pero no tenía que ser fuerte.
Él estaba allí por una razón, un único motivo. Por eso tenia que permanecer firme e inalterable, jugando sus cartas de manera astuta.
—No parecía ser ese el motivo… en especial luego de mi encuentro de a