El bosque entero parecía palpitar lo que estaba a punto de ocurrir. Todas y cada una de aquellas criaturas habían encontrado refugio en los rincones mas próximos, y ahora, desde sus madrigueras, observaban en silencio aquella escena.
Dos lobos enormes se encontraron, ambos se observaron con odio en sus corazones desde sus lados opuestos del campo. Uno era blanco como la nieve mientras que el otro tenia un pelaje tan oscuro como una noche sin estrellas. Durante largos y extenuantes segundos ambo