Su ceño se profundizó mientras preparaba mentalmente un comentario acido para sacar de su trance a la camarera que no dejaba de mirar a Darien, preguntándose por qué demonios el líder del quinteto no lo había hecho aún.
Lo miró para cerciorarse de sí estaba ignorando a la mujer, encontrándose solo con el decepcionante espectáculo de que él la estaba mirando con la misma intensidad.
Su corazón ardió en celos ante el hecho de que evidentemente esos dos se conocían, lo que Bryan le había contado