—¿Hablaras de una vez, hermano?— finalmente se impacientó, haciéndolo suspirar.
—Cristal, ¿por qué no me consultaste respecto a tu viaje? ¡No puedes esperar que acepte que te vayas así como así!— la miró frustrado.
—No es tu decisión, hablé con papá y él me lo permitió. Y no soy estúpida, sé cuidarme.— torció los labios. –Además, quise contártelo el mismo día que se lo conté a papá, pero no quisiste escuchar y me cortaste.— lo miró rencorosa, regocijándose por su mirada culpable.
—De acuerdo, l