Con miles de pensamientos tanto de preocupación como alegría y miedo dando vueltas por su mente, cerró los ojos y dejó que el sueño la venciera. Sin embargo, no duró mucho tiempo dormida hasta que el sonido de su ventana abrirse la despertó.
Abrió los ojos con pesadez, sin sorprenderse al ver que se trataba de su novio de cabellos blancos irrumpiendo en su habitación a la una de la madrugada como si fuera lo más normal del mundo. Estaba enojada porque interrumpiera su sueño, pero cualquier rast