—Los humanos son realmente impresionantes. Mucho más fuertes de lo que creen. —La miró con un tanto de admiración brillando en sus ojos.
—Tú eres impresionante —alagó, finalmente apartando la mirada una vez más.
—Darien… —Lo miró pasmada, sin saber que decir, con su corazón latiendo como loco en su pecho.
Carraspeó para apartar esa sensación antes de volver a hablar.
—¿Por qué me estás diciendo esto?— susurró perpleja.
—Yo… Lamento haber dejado que todo esto te pasara.— ahora su mirada se neg