Andrew, Alisson y Justin llegaron al complejo de apartamentos del primero, donde el vigilante los vio curioso, pero poco más y, tras subir al piso correspondiente, entraron al departamento.
—¡Papi, ¿podemos hacer una pijamada hoy?! ¡Di que sí, di que sí! —espetó Alisson apenas dar unos pasos dentro, contemplando la inmensidad del espacio.
—¡Sí, tío, pijamada! ¡Veamos películas! —secundó Justin, animado.
—¡Pregúntale a mami, papi, dile, anda!
Los dos empezaron a mangonearlo, en perfecta sintonía