Mundo ficciónIniciar sesiónUn leve olor a cítricos inundó la nariz de Hannah, y puso las manos a los costados, aferrándose por un momento a su camisa. Estar entre esos brazos se sentía tan… bien.
Pero, tan pronto como llegó, Andrew la separó y, mirándola preocupado, inquirió:
—¿Estás bien?
Ella alzó la cara y asin







