Antes de que el tipo se diera cuenta de lo que pasaba, lo que tenía en la mano le fue arrancado. Andrew lo volteó y, cuando aquel sujeto vio su rostro, el terror apareció; sin embargo, no tuvo tiempo ni para gritar, porque el otro lo hizo quedar inconsciente en el acto.
Como si fuera un autómata, Andrew se levantó, quitó el seguro y apuntó en dirección a Alisson y el matón, justo en el instante en el que este volteaba. Al verlo, el gesto de aquel tipo también se horrorizó, y tras contemplar a s