Hannah consoló a su hija, pero esta insistió en volver al abrazo de un Andrew que no se negó, y ambos, escoltados por un par de aquellos hombres vestidos como miembros del SWAT, salieron al camino, al encuentro de gente del personal de la escuela y padres que corrían en busca del origen del disparo, y quienes respiraron aliviados al ver que la niña estaba viva y bien.
Volvieron al campamento, y solo entonces llegó la policía.
—Mis hombres se harán cargo del par de tipos, pero sería prudente apo