Capítulo 70. Cruzada justiciera.
El dictamen de Maddox los inquietó a todos, sobre todo, a Armand, y más cuando vieron que Alana lo apoyaba, declarando que no iría a ninguna parte sin él.
Aquello dejaba sentado que, a pesar de que Maddox aún no la había reclamado como su hembra, entre ambos existía un sentimiento poderoso que ambos aceptaban por completo.
—Hija, tienes que pensarlo mejor —intentó mediar Francine cuando le dieron la oportunidad de estar a solas con la loba, en la habitación que le habían concedido.
—Lo he pensa