15. Terminar el trabajo
—Mientes. La palabra salió como un gruñido, casi tan salvaje como los del mismo Gabriel, mientras que Sofía lo miraba con todo el miedo y la rabia que podía.
Sin embargo, nada de aquello iba a servirle en esos momentos, pues por más que él mismo quisiera, no era una mentira. Ella estaba embarazada.
—Tienes poco más de un mes, pequeña fiera. Y aunque no tengas síntomas aún, yo puedo sentir al cachorro dentro de tí y ese cachorro es mío, de la misma manera en que tu lo eres, así que no se te oc