—¿Qué te ocurre? —preguntó Jordan ingresando a la oficina de su amigo, sin anunciarse.
Ryan enseguida cerró su laptop, y negó con la cabeza.
—Problemas con la empresa, el gobierno nos está investigando —comunicó.
Jordan miró con atención a su amigo, notó su semblante descompuesto, se veía contrariado.
—¿Es solo eso? —cuestionó, arqueando una de sus cejas.
—¿Te parece poco? Podemos perderlo todo —enfatizó.
Jordan se sentó en una de las sillas, frunció los labios.
—Antes no te importaba es