—¿Por qué me detienen? —Robert preguntó, se sacudió del agarre de los oficiales—. Tengo derecho a saberlo.
Ryan resopló, sonrió con cinismo.
—¿Todavía lo preguntas? —refutó con seriedad—, este hombre nos ha estado traicionando —gritó a los cuatro vientos—, abuela te presento al señor Smith, se hizo pasar por un importante ejecutivo de una empresa automotriz que no existe en realidad, Robert lo contactó, y le vendió nuestra propuesta.
—¿Qué? —gritó la abuela, se tambaleó, y logró sostenerse d