Capítulo 47: Creo que debo enseñarte, como se hace...
La penumbra aún envolvía la alcoba de Ryan, y el cuerpo de Vanessa se hallaba enredado en el de él, hacía mucho tiempo que no dormía con una mujer. Las relaciones de él era solo sexo, una noche en un bar, una mujer bonita, un cuerpo desnudo en un hotel, y ni siquiera un adiós. Ryan siempre desaparecía antes del amanecer, así no había segundas citas, ni compromisos, ni nada. Sin embargo, la calidez de Vanessa lo hacía percibir cosas distintas, ella le brindaba paz, disfrutó de sentir como ella de