Capítulo 7.
Sigo corriendo muy rápido, hasta llegar a la puerta destruida de la cabaña, donde Cameron corre a mis brazos aterrorizado.
—¡Mamá! —grita mi pequeño asustado, mientras yo lo tomo en mis brazos para tranquilizarlo— Mami tengo miedo…
—¿Y tus hermanos?
Antes de que pueda entrar a la cabaña, Jason sale corriendo de la obscuridad, cargando a mis otros dos hijos que también están llorando y se aferran a él fuertemente, ¿Qué rayos está pasando ahí adentro?
—Llévatelos, conduce lo más lejos que puedas