Capítulo 56.
Los días se habían vuelto bastante pacíficos últimamente.
A pesar de lo que había pensado al inicio, no me fui del país directamente, por petición de Selena nos quedamos todos juntos en su aquelarre, donde ella quería vigilar la herida de mi brazo hasta que sane por completo.
Es por eso que mis días recientes, bajo la calma y tranquilidad del aquelarre en el Jardín de los dioses, se volvió muy pacífica. Casi una semana pasó desde que abandonamos la manada del Oeste y recuperé a mi pequeña hija.