Capítulo 36.
Al lado de Daniel, caminamos por un largo rato hasta una parte algo alejada y aislada de la ciudad, donde las cosas ya no son tan radiantes. Supongo que como en cualquier lugar, hay sitios buenos y malos, así como personas pobres y ricas, y ahora nosotros estábamos en uno de esos lugares pobres, done pude ver a niños descalzos jugando en las calles y casas viejas.
—¿Qué es este lugar? —pregunto algo confundida.
—Es la ladera sur de la ciudad, donde está el aquelarre de las brujas, y también las