Capítulo 24.
Entro en esa pequeña cabaña de madera, teniendo que soportar el peso de ese hombre lobo desnudo sobre mis hombros, teniendo uno de sus brazos alrededor de estos, y apoyando su cuerpo sobre el mío para avanzar al interior, donde voy directamente a la cama.
Dejo caer su cuerpo de forma pesada sobre el suave colchón de la cama, pero es algo que no puedo evitar, este tipo es demasiado pesado, son como 150 kilos sobre mis hombros, no soy tan fuerte como para poder soportarlo…
—Lamento haberte dejado