Capítulo 24. Amenazas

-Se puede saber, porque me estáis mirando como si tuviera tres cabezas? –dice quejándose de dolor y llevando una mano a su frente –entre este dolor de cabeza y que me duele la garganta, me encuentro fatal.

-Nena, me asusté al verte en el hospital, lo que te ocurrió fue por mi culpa, lo siento cariño –veo como mi hermano, se abalanza sobre su mujer, con cara de no entender nada. Mi mirada sigue sobre Enzo, tan serio, tan recto, el ita

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