Hacía un día resplandeciente, el sol se encontraba en su máxima expresión, tal parecía que la naturaleza estaba ansiosa por darnos la bienvenida extendiendo sus brazos y ofreciéndonos lo mejor de sí. Nos levantamos para ir a la empresa, y una vez listos, partimos, esperaba qué todo estuviera en orden, ya que quería regresar temprano y poder pasar un rato agradable con mi familia. Elizabeth me miro un poco preocupada, al parecer tenía algo importante que decirme, pero veía en su rostro que no se