Mi llegada a la empresa fue bien recibida por la mayoría, pero no para Elena, una de las creativas del departamento de publicidad donde yo trabajaría. Cuando Rachel nos presentó, no pude evitar notar su profundo disgusto, tal vez porque pensó que yo representaría un obstáculo para su desempeño profesional. Me instalaron en mi oficina, lo cual me causaba una profunda emoción, así que no dejaría que las malas experiencias ensombrecieran la felicidad que estaba experimentando en ese momento. – Eli