Después de resolver el malentendido que tuvimos, Elizabeth y yo empezábamos a disfrutar al máximo de nuestra estadía en Japón. La negociación con los orientales había resultado exitosa, Y por fortuna después de realizar los acuerdos pertinentes y poner en marcha mi estrategia, Las cosas pudieron solucionarse de la mejor manera. Mi esposa y yo aprovechamos cada momento libre para conocernos más, Y para complementarnos como pareja, me hacía mucha ilusión llenarla de detalles y que ella pudiese di