Capitulo 82. Una fiesta misteriosa.
—¿Qué estás diciendo Helena?, tú no puedes hacerme esto, ya teníamos solucionado lo de nuestra hija, no puedes solo decirme que ya no me la venderás. — Russell se altera.
—Cállate pedazo de idiota, yo jamás te dije que te la iba a vender, eres un completo estúpido, solo ibas a tener la patria potestad de la mocosa, deja de estar inventando estupideces. — Se enfurece.
—Maldita seas Helena, ya hice planes con ese dinero, es más, ya hasta compré un auto que debo pagar en una semana, debes darme el