- Lamento lo que hice hoy en la compañía –
- No tienes que lamentarlo… De hecho, me cambiaste el humor, tuve una reunión difícil antes de que llegaras… Esos viejos tercos… -
- Tuviste una tarde complicada… Déjame prepararte algo para animarte –
- ¿Qué cosa? –
- Mi madre solía hacer un postre cuando tenía un día malo o me sentía triste. Lo prepararé para ti… -
Se fueron a la cocina. Daniel se sentó en la pequeña mesa con una taza de café mientras ella preparaba su postre de chocolate. Deanna enc