Alice también dejó el hospital por esos días. El desgaste que había producido en Leonard, las demandas y reproches de sus hijas y su propia culpa, estaban haciendo mella en su relación con Susan. A pesar de que ella intentaba contenerlo, a veces Reed se convertía en un volcán de cuya coronilla solo salían porquerías.
Era inestable muchas veces, podía pasar del amor más dulce a un ataque de ira en solo segundos, detonado por las cosas más insignificantes. Y Susan se estaba hartando.
-Solo lograr