De nuevo el Ambassador le levantaba el telón, de nuevo las luces brillaban y las butacas esperaban a los espectadores. Era una noche de estreno más en la ciudad, algunos ansiaban volver a verla, otros fueron por curiosidad y ella seguía poniéndose nerviosa. Pero esta vez, toda la familia estaba presente; hasta Camila.
Ya no podía poner excusas, era la esposa de su hijo mayor. Y para sorpresa de Charles, no había opuesto tanta resistencia; parecía que comenzaba a darle su lugar a Deanna. A Harry