Leonard volvió a recostarse sobre una de las butacas a esperar. La joven aspirante a Prima Donna llevaba unos cuantos días sin aparecer en el Ambassador.
- Relájate, Leonard, si regresó con el esposo debe estar “reconciliándose” con él – Le dijo en tono burlón.
- Envidio la suerte de Crusher, Marcus… En verdad lo hago –
- No lo dudo de ti –
- Pero sigo sin entender que puede haberle visto a Daniel, es un pedazo de hielo –
- Quizá solo lo sea en el exterior y se esté guardando varias sorpresas p