Mundo ficciónIniciar sesiónMi celular suena y entonces lo tomo del escritorio un segundo antes de apartar la mirada del monitor del ordenador. Es una notificación del correo. Cuando lo abro veo que Chloe ha confirmado su asistencia a la boda. «Oh, Chloe». Alzo mi mirada a la castaña que está diagonal a mí y me sonríe con timidez. Yo también le sonrió y alzo mi pulgar en un gesto de aprobación.
Ninguna de las dos ha perdido la costumbre







