Capítulo 11 —En público
París los recibió con una elegancia que a Vera le pareció casi ofensiva.
No por la ciudad, no por las luces, ni por las fachadas antiguas, ni por ese aire caro que parecía envolverlo todo antes incluso de llegar al hotel. Le molestaba porque cada detalle del viaje insistía en llamarlo luna de miel, como si bastara un avión, una suite y un apellido impuesto para convertir aquella condena en una historia romántica.
El auto se detuvo frente al hotel Le Meurice.
Vera miró la