Me quedé perpleja y la verdad es que ni sabía por qué, era obvio que dentro de mí lo sentía que era exactamente eso lo que había sucedido. Pero con todo y eso me afectaba, no importa lo obvio que era. Lo que me dolía era los secretos, así como... también tenía celos, no había necesidad ni siquiera de negarlo, era más que obvio.
Flavia era una mujer desagradable, pero bella y sin duda poderosa, con conexiones, y que lo conocía a él desde hace varios años, eso era evidente y no había necesidad t